Orgullo hetero

Sólo decir, en un acto festivo más y commemorativo, que estoy a favor del colectivo LGTBI, que no me opongo de una forma radical. No me parece, ni bien, ni mal, lo tolero y respeto, como una forma de sexualidad, la relación entre personas del mismo género, así como el cambio de sexualidad, así, como que puedan tener hijos, si un juez lo consiente. La verdad, repito, que no me parece, ni bien, ni mal, sino que lo acepto, como una manifestación más de elección, en una sociedad democrática en la que vivimos, y me parece correcto, que el periodista de TV3, Toni Cruanyes, arengue en el acto celebrado en Barcelona a los suyos, a favor de que personas de un mismo sexo, unidos por una relación, puedan tener y criar hijos. La verdad, que me parece perfecto.

Entonces el lector se preguntará, que porque escribo este artículo. En un país, España, con una de las tasas de natalidad más bajas de Europa, una promoción constante, con actos reivindicativos en las grandes ciudades de España, Europa, y parte del mundo, y de forma repetitiva a lo largo del año, no me parece correcto, porque detrás de sus reivindicaciones, y festividades, parece que la exaltación de lo diferente, halla de ser lo normal, y yo desde este artículo, y valorando, las posibles críticas que me puedan caer, quiero decir, que soy heterosexual, que me gustan las personas del sexo opuesto, y practicar relaciones sexuales consentidas o afectivas con ellas.

Aprovecho para decir, que cualquier tipo de agresión es condenable, tanto la que sufre el colectivo LGTBI, como la violencia de género, pero a pesar de la creciente concienciación de la sociedad, no hay un día de reflexión o toma de conciencia de la violencia de género, una verdadera lacra y vergüenza de nuestra sociedad, y también para acabar, y para que cada uno, tome su reflexión y toma de postura al respecto, decir, que el colectivo LGTBI, también sufre la violencia de género, y por desgracia entre ellos.

Por eso, pido a la sociedad, y a personas como Toni Cruanyes, o Fernando Grande Marlaska, que apoyen la causa que quieran, pero que los colectivos que apoyan, no ellos, no hagan llegar a sentir la diferencia, como la normalidad.