Los Borbones

Los Borbomes, a lo largo de la historia , han practicado una confusión entre lo público, y lo privado, y han seguido al pie de la letra, el precepto del abuelo de Felipe V, el rey francés Luís XIV: L’ État c’est moi. También cabe decir, que han partido de una concepción centralista y radial del poder, y que desde Madrid, se ha administrado , gobernado y sometido, todo el estado español, y las colonias. Cabe decir, que sólo han padecido una herida, la pérdida de Gibraltar en 1704, materializada en el Tratado de Utrecht de 1713, y un desprecio grave, como fué la entrega del Sáhara Occidental a Marruecos, nada más llegar Juan Carlos I al poder en 1976, a cambio de una fructífera monarquía, aunque lastrada, por las corruptelas, o grandes casos de corrupción habidos, y que en opinión de algunos, la hiere, no de muerte, porque seguidores de la monarquía todavía hay, si de forma grave.

Se ha producido muchas veces, una confusión entre los Borbones, entre la avaricia y el nepotismo, y así, Felipe V, a pesar de la pérdida de Gibraltar en el Tratado de Utrecht, monopolizó del tráfico de negros africanos, y previamente en el 1701, controló el negocio de la Compagnie de Guineé, de capital francés, y de la cual, su abuelo, Luís XIV, y el mismo, poseían el 25 % cada uno.

Los dos hijos de Felipe V, Fernando VI y Carlos III, impulsaron con cierta racionalidad administrativa, un cierto liberalismo económico, aunque ello no evitó, que la esposa de Fernando VI, al quedarse viuda, se ganase una gran impopularidad, al acaparar un gran número de riquezas.

Sin embargo, quienes llevaron hasta el paroxismo, la confusión entre lo público y lo privado, fueron Carlos IV y Fernando VII. Ambos, cedieron a los invasores franceses, soberanía nacional, a cambio de pensiones privadas, y una vez regresado Fernando VII, » El Deseado «, y una vez liberada España de las tropas napoleónicas, su primera medida, fué abolir la Constitución de Cádiz de 1812, por decreto de 22 de mayo de 1814, consiguiendo hábilmente, privatizar todo el patrimonio real, para hacerlo suyo. Al no tener descendencia masculina, el poder quedó en manos de su cuarta esposa, Maria Cristina de Borbón – Dos Sicilias, que como Reina regente, la primera medida que adoptó, no fue quedarse sólo con la herencia que le tocaba, 27 millones de reales, sino que se convirtió en administradora de los 56 millones de reales, que correspondían, a cada una de las hijas del monarca.

Una vez derrocada, la Primera República por el Ejército, estos impusieron, la vuelta de los Borbones y la Monarquía, y así Alfonso XII, en una de sus primeras medidas, lo primero que hizo, fue adjudicarse 7 millones de pesetas para él, 450000, para su esposa, y casi 1/2 millón más, en concepto de dietas. Alfonso XIII, también pasó sin pena ni gloria, con diversificación de negocios, y la inversión en la Compañía Española de Minas del Rif, S.A, entre Nador y Melilla, y cuya defensa, ante la revuelta de los caudillos rifeños, provocó una guerra que costó 8000 muertes, y que provocó la huída del monarca en 1931, con el advenimiento de la Segunda República.

El quinto hijo de Alfonso XIII, y padre del actual Rey emérito, Juan de Borbón, nació en el exilio. Juan Carlos I, desde buen inicio, tejió grandes redes de influencia ecopnómica, con grandes empresarios estatales españoles, como Jose Maria Ruiz Mateo, Javier de la Rosa, Alberto Cortina, Lluís Valls-Taberner, Mario Conde, o el omnipresenteManuel Prado y Colón de Carvajal. Estas amistades, eran cobradas a cambio de favores, por Juan Carlos I, como la transferencia de tres millones de dólares, que en 1984, dijo haber hecho el empresario José María Ruiz Mateos, desde un banco suizo en Nueva York, , y que publicó el diario El País, el 26 de enero de 1984.

A parte, son conocidas sus comisiones en negocios en Arabia Saudí, como el AVE Riad – La Meca, su afición a la caza de elefantes, y sus amoríos con alguna mujer, que huelga reproducir. Así llegamos a Felipe VI, y su historia está todavía por construir. Sólo decir, para terminar, que el monarca goza de inviolabilidad constitucional, y que no puede ser investigado. Goza de una TOTAL opacidad, y cuando estos temas son tratados en el Congreso, los principales partidos estatalistas, VOX, PP, y PSOE, eluden cualquier comisión de investigación, y apoyan la total opacidad de la monarquía. Cabe deducir, que a los votantes a los cuales representan, deben de estar de acuerdo con estas actuaciones.

Los Borbones

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